Cirugía de Hernia Laparoscópica

HERNIA
hernia

CIRUGÍA DE HERNIAS ABDOMINALES

Hernia

Se denomina hernia a un defecto de la pared abdominal a través del cual pueden sobresalir órganos. Las hernias pueden producirse espontáneamente (hernia primaria) o en el sitio de una incisión quirúrgica anterior (hernia incisional). Una hernia se reconoce generalmente como una protuberancia o desgarro bajo la piel abdominal. En ocasiones no causa ningún malestar para el paciente pero puede haber dolor al levantar objetos pesados, toser o evacuar el intestino. También puede causar mucho malestar después de un largo período sentado o parado.

Una hernia es la protusión de un orgáno fuera de la cavidad del cuerpo, es decir, se da cuando una víscera sale al exterior del abdomen vía una apertura ya existente en la capa muscular. Se generan por la incapacidad de resistir de la pared abdominal cuando hay un incremento de la presión intraabdominal.

Existen diferentes tipos de hernias, que puede agruparse en cuatro categorías:

  • Hernia inguinal y crural: las más habituales, se ubican en la zona de la ingle. Las inguinales se dan más a menudo en el sexo masculino, y en ocasiones pueden descender hacia los testículos. Por otro lado, las crurales son más habituales en el sexo femenino y se asemejan a ganglios en la ingle.
  • Hernias umbilicales y epigástricas: se dan con bastante frecuencia y tienen lugar en el ombligo o por encima de él. Su aparición suele relacionarse en la mayoría de las ocasiones a un embarazo o incremento de peso.
  • Eventraciones: son aquellas hernias que se presentan por culpa de una cicatriz de una intervención quirúrgica antigua. Frecuentemente, se producen por una mala cicatrización en la operación: esta cicatrización deficiente puede ser causada por sangrado, absceso u otros esfuerzos que han ocasionado un cierre deficiente.
  • Otras hernias: podemos encontrar otro tipo de hernias, menos frecuentes, como pueden ser las pararrectales o de Spiegel, o las hernias lumbares.

Habitualmente, las hernias pueden identificarse cuando aparece un bulto de forma espontánea, por ejemplo con la realización de un esfuerzo o al levantarse, y que pueden esconderse posteriormente al tumbarse o manualmente.

Aunque rara vez ocurre, cuando el bulto es visible y no se esconde a la cavidad abdominal, debe ser operada urgentemente.

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Central de Citas

  • Los lugares comunes donde puede aparecer una hernia son: la ingle (inguinales), el ombligo (umbilicales) y el sitio de una operación previa (incisionales).
  • Por lo general es fácil reconocer una hernia. Tal vez note un abultamiento debajo de la piel. Es posible que sienta dolor al levantar objetos pesados, al toser, al hacer fuerza cuando orina o mueve el vientre, o cuando permanece de pie o sentado durante períodos prolongados.
  • El dolor puede ser agudo e inmediato o bien un dolor sordo que empeora hacia el final del día.
  • Dolor severo y continuo, enrojecimiento y sensibilidad son señales de que la hernia puede estar atrapada o estrangulada. Dichos síntomas son motivo de preocupación e indican que debe comunicarse de inmediato con su médico o cirujano.

La pared del abdomen tiene áreas naturales de debilidad potencial. Las hernias pueden desarrollarse en estas u otras áreas debido a un gran esfuerzo sobre la pared abdominal, al envejecimiento, una lesión, una vieja incisión o una debilidad presente desde el nacimiento. Cualquiera puede desarrollar una hernia a cualquier edad. La mayoría de las hernias en niños son congénitas. En adultos, una debilidad natural o un esfuerzo al levantar objetos pesados, una tos persistente, dificultad para mover el vientre o para orinar pueden hacer que la pared abdominal se debilite o se separe.

La reparación laparoscópica de hernia es una técnica de reparación de desgarros en la pared abdominal (músculo) mediante el uso de incisiones pequeñas, telescopios y un parche (malla). Es posible que le permita un retorno más rápido al trabajo y a las actividades normales con una reducción del dolor en el caso de algunos pacientes.

  • Por lo general, las operaciones de hernia se realizan en forma ambulatoria, por lo tanto es probable que vaya a casa el mismo día que se le hace la cirugía.
  • La preparación prequirúrgica incluye análisis de sangre, evaluación médica, radiografía de tórax y un electrocardiograma dependiendo de su edad y su condición médica.
  • Después de que su cirujano repase con usted los riesgos y los beneficios potenciales de la operación, será necesario que proporcione una autorización escrita a fin de que se le practique la cirugía.
  • Se le recomienda que se dé una ducha la noche anterior o la mañana de la cirugía.
  • Si tiene dificultad para mover el vientre, puede usar un enema o algún preparado similar después de consultarle a su cirujano.
  • Después de la medianoche de la noche antes de la operación, no debe comer ni beber nada, salvo las medicaciones que su cirujano le haya dicho que se le permiten tomar con un sorbo de agua la mañana de la cirugía.
  • Fármacos tales como aspirina, anticoagulantes, antiinflamatorios (medicamentos para la artritis) y vitamina E deben suspenderse en forma temporaria durante varios días y hasta una semana antes de la cirugía.
  • No debe usarse medicación de dieta ni hierba de San Juan [St. John’s Wort] durante las dos semanas previas a la cirugía.
  • Deje de fumar y haga los arreglos necesarios para cualquier ayuda que pueda necesitar en su casa.
  • Son pocas las alternativas de las que dispone un paciente que tiene hernia.
  • Rara vez se prescribe el uso de una trusa (faja para hernia) ya que por lo general resulta ineficaz.
  • La mayoría de las hernias requiere un procedimiento quirúrgico.

Los procedimientos quirúrgicos se realizan en una de dos formas.

  1. El abordaje abierto se realiza desde el exterior a través de una incisión de tres a cuatro pulgadas en la ingle o en el área de la hernia. La incisión se extenderá a través de la piel, la grasa subcutánea, y permitirá al cirujano llegar hasta el nivel del defecto. El cirujano quizá opte por usar un pedazo pequeño de malla quirúrgica a fin de corregir el defecto o el agujero. Esta técnica por lo general se realiza con anestesia local y sedación, sin embargo también puede realizarse con anestesia espinal o general.
  2. La reparación laparoscópica de hernia. En este abordaje, se inserta a través de una cánula, un pequeño tubo hueco, un laparoscopio (un telescopio diminuto) conectado a una cámara especial que permite que el cirujano visualice la hernia y el tejido circundante en una pantalla de video.

Se insertan otras cánulas que permiten que su cirujano trabaje “por dentro”. Por lo general hacen falta tres o cuatro incisiones que miden un cuarto de pulgada. La hernia se repara desde atrás de la pared abdominal. Se coloca sobre el defecto de la hernia un pequeño pedazo de malla quirúrgica, la cual se fija con pequeñas grapas quirúrgicas. Esta operación suele hacerse con anestesia general u ocasionalmente con anestesia regional o espinal.

En una pequeña cantidad de pacientes no se puede realizar el método laparoscópico. Entre los factores que pueden aumentar la posibilidad de optar por el procedimiento “abierto” o de convertir a dicho procedimiento se incluyen obesidad, una historia de cirugía abdominal anterior que produjo tejido cicatrizal denso, imposibilidad de visualizar órganos o problemas de sangrado durante la operación.

La decisión de realizar el procedimiento abierto se determina a criterio de su cirujano ya sea antes o durante la operación misma. Cuando el cirujano siente que es más seguro convertir el procedimiento laparoscópico en abierto, no se trata de una complicación, sino más bien de una decisión quirúrgica sensata. La decisión de convertir a un procedimiento abierto se fundamenta estrictamente en la seguridad del paciente.

  • A continuación de la operación se le trasladará a la sala de recuperación donde se le vigilará durante una a dos horas hasta estar plenamente despierto.
  • En cuanto esté despierto y pueda caminar, se le enviará a su casa.
  • Con cualquier operación de hernia puede contar con la expectativa de tener algo de dolor mayormente durante las primeras veinticuatro a cuarenta y ocho horas.
  • Se le anima a que se levante y camine el día siguiente a la cirugía.
  • Con la reparación laparoscópica de hernia es probable que pueda retomar sus actividades normales al cabo de un lapso corto. Entre dichas actividades se incluyen: darse duchas, conducir su automóvil, subir escaleras, levantar cosas, trabajar y tener relaciones sexuales.
  • Llame y pida un turno médico de control antes de cumplirse las dos semanas siguientes a su operación.
  • Cualquier operación puede presentar complicaciones. Las complicaciones principales de cualquier operación son sangrado e infección, que son poco frecuentes en el caso de la reparación laparoscópica de hernia.
  • Existe una leve posibilidad de riesgo de sufrir una lesión de vejiga urinaria, intestinos, vasos sanguíneos, nervios o conducto espermático que va al testículo.
  • No es raro que experimente dificultad para orinar después de la cirugía, y es posible que sea necesario que se le inserte una sonda en la vejiga urinaria durante un lapso de hasta una semana.
  • Siempre que se le repare una hernia existe la posibilidad de que se le repita. Aún se desconoce la tasa de reaparición a largo plazo. Su cirujano lo ayudará a decidir si los riesgos de la reparación laparoscópica de hernia son menores que los riesgos de no tratar la afección.

Asegúrese de llamar a su médico o cirujano si se le presenta alguno de los síntomas siguientes:

  • Fiebre por encima de 101ºF (39ºC) que no cede
  • Sangrado
  • Hinchazón abdominal o de la ingle que va en aumento
  • Dolor que no se alivia con sus medicaciones
  • Náusea o vómitos persistentes
  • Imposibilidad de orinar
  • Escalofríos
  • Tos persistente o falta de aliento
  • Drenaje purulento (pus) de cualquier incisión
  • Enrojecimiento alrededor de cualquiera de sus incisiones que se empeora o se agranda
  • Imposibilidad de comer o de beber líquidos

Dr Julio Atencio – Cirujano Laparoscópico +51 922 655 762. Lima