Cirugía de Vesícula Laparoscópica

VESÍCULA
vesícula

CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DE VESÍCULA BILIAR

Vesícula

La vesícula es un órgano en forma de pera de 4 pulgadas de largo localizado debajo del hígado en la región superior derecha del abdomen. Esta almacena bilis, un compuesto producido por el hígado para digerir la grasa y ayuda al cuerpo a absorber las vitaminas y nutrientes solubles en grasa.

En una vesícula sana, este proceso sucede sin problemas. Sin embargo, cuando el bloqueo ocurre en la vesícula, o esta deja de funcionar correctamente, puede ocurrir dolor o incomodidad considerables

La cirugía laparoscópica de vesícula biliar (colecistectomía) extirpa la vesícula biliar y los cálculos biliares a través de varios cortes (incisiones) en el abdomen. El cirujano le inflará el abdomen con aire o dióxido de carbono para ver con claridad.

El cirujano le insertará un instrumento iluminado adherido a una cámara de vídeo (laparoscopio) por una incisión cerca del ombligo. A continuación, el cirujano usará una pantalla de vídeo como guía mientras inserta instrumentos quirúrgicos dentro de las otras incisiones para extraer la vesícula biliar.

Antes de que el cirujano extirpe la vesícula biliar, es posible que le hagan un procedimiento especial de rayos X llamado colangiografía intraoperatoria , la cual muestra la anatomía de las vías biliares.

Necesitará anestesia general para esta cirugía, la cual suele durar 2 horas o menos.

Después de la cirugía, la bilis fluye desde el hígado (donde se produce) a través del conducto colédoco y hasta el intestino delgado. Debido a que se ha extirpado la vesícula biliar, el cuerpo ya no puede almacenar bilis entre comidas. A la mayoría de las personas esto les causa pocos o ningún efecto digestivo.

Es posible que le hagan la cirugía de vesícula biliar de manera ambulatoria o podría permanecer 1 o 2 días en el hospital.

La mayoría de las personas puede regresar a sus actividades habituales entre 7 y 10 días después. Los que se someten a cirugía laparoscópica de vesícula biliar están adoloridos durante aproximadamente una semana. Pero al cabo de 2 o 3 semanas tienen muchas menos molestias que aquellos que tuvieron una cirugía abierta. No son necesarias dietas especiales ni otras precauciones después de esta cirugía.

La cirugía laparoscópica de vesícula biliar es el mejor método de tratar los cálculos biliares que causan síntomas, a menos que haya una razón por la que esta cirugía no deba realizarse.

La cirugía laparoscópica se utiliza más frecuentemente cuando no hay factores presentes que pudieran complicarla.

La cirugía laparoscópica de vesícula biliar es segura y eficaz. La cirugía elimina los cálculos biliares que se encuentran en la vesícula biliar. No extirpa los cálculos presentes en el conducto colédoco. Pueden formarse cálculos en el conducto colédoco años después de haberse extirpado la vesícula biliar, aunque esto es poco común.

El riesgo general de una cirugía laparoscópica de vesícula biliar es muy bajo. Las complicaciones más graves que se pueden presentar incluyen:

  • Infección de una incisión.
  • Sangrado interno.
  • Lesión al conducto colédoco .
  • Lesión al intestino delgado causada por uno de los instrumentos usados durante la cirugía.
  • Riesgos de la anestesia general .

Otras complicaciones poco comunes pueden incluir:

  • Cálculos biliares que permanecen en la cavidad abdominal.
  • Bilis que se filtra dentro de la cavidad abdominal.
  • Lesión a los vasos sanguíneos del abdomen, como el vaso sanguíneo principal que lleva sangre desde el corazón hasta el hígado (arteria hepática). Esto es poco frecuente.
  • Un cálculo biliar que es empujado dentro del conducto colédoco.
  • Un corte en el hígado.

Es posible que se necesite más de una operación para reparar estas complicaciones.

Después de la cirugía de vesícula biliar, algunas personas tienen síntomas abdominales persistentes, como dolor, hinchazón, gases y diarrea (síndrome de poscolecistectomía ).

La recuperación es mucho más rápida y menos dolorosa después de una cirugía laparoscópica que después de una cirugía abierta.

  • La estadía en el hospital después de una cirugía laparoscópica es más breve que la estadía después de una cirugía abierta. Las personas suelen regresar a su hogar el mismo día o al día siguiente en comparación con la estadía de entre 2 y 4 días o más tiempo para una cirugía abierta.
  • La recuperación es más rápida después de una cirugía laparoscópica.
  • Después de una cirugía laparoscópica, pasará menos tiempo alejado del trabajo y de otras actividades (alrededor de 7 a 10 días en comparación con 4 a 6 semanas).
vesícula Biliar

(01) 776 83 58 / +51 922 728 443

Central de Citas

Los cálculos biliares son depósitos duros de líquido digestivo que pueden formarse en la vesícula biliar. La vesícula biliar es un órgano pequeño con forma de pera que se encuentra en la parte derecha del abdomen, justo debajo del hígado. La vesícula biliar contiene un líquido digestivo llamado bilis que se libera en el intestino delgado.

El tamaño de los cálculos biliares puede variar desde el tamaño de un grano de arena hasta el de una pelota de golf. Algunas personas presentan un único cálculo biliar, mientras que otras desarrollan muchos cálculos biliares al mismo tiempo.

Las personas que experimentan síntomas a causa de los cálculos biliares normalmente requieren una cirugía de extracción de la vesícula biliar. Los cálculos biliares que no provocan signos ni síntomas generalmente no requieren tratamiento.

Es posible que los cálculos biliares no provoquen signos ni síntomas. Si un cálculo biliar se aloja en alguna vía y provoca una obstrucción, los signos y síntomas que esto produce pueden incluir los siguientes:

  • Dolor repentino que se intensifica rápidamente en la parte superior derecha del abdomen
  • Dolor repentino que se intensifica rápidamente en el centro del abdomen, justo debajo del esternón
  • Dolor de espalda entre los omóplatos
  • Dolor en el hombro derecho
  • Náuseas o vómitos

El dolor provocado por los cálculos biliares puede durar de varios minutos a algunas horas.

Los tipos de cálculos biliares que se pueden formar en la vesícula incluyen los siguientes:

  • Cálculos biliares de colesterol. Los cálculos biliares de colesterol, que son el tipo más frecuente de cálculos biliares, suelen ser de color amarillo. Estos cálculos biliares están compuestos, principalmente, por colesterol no disuelto, pero pueden tener otros compuestos.
  • Cálculos biliares pigmentarios. Estos cálculos de color marrón oscuro o negro se forman cuando la bilis contiene demasiada cantidad de bilirrubina.

No está claro por qué se forman los cálculos biliares. Los médicos creen que los cálculos biliares pueden producirse cuando sucede lo siguiente:

  • La bilis contiene demasiado colesterol. Normalmente, la bilis contiene las sustancias químicas suficientes para disolver el colesterol eliminado por el hígado. Sin embargo, si el hígado elimina más colesterol del que la bilis puede disolver, el colesterol en exceso puede formar cristales y luego convertirse en cálculos.
  • La bilis contiene demasiada bilirrubina. La bilirrubina es una sustancia química que se produce cuando el cuerpo descompone glóbulos rojos. Determinadas condiciones hacen que el hígado produzca demasiada bilirrubina, como la cirrosis hepática, las infecciones en las vías biliares y determinados trastornos sanguíneos. El exceso de bilirrubina contribuye a la formación de cálculos biliares.
  • Tu vesícula no se vacía correctamente. Si tu vesícula no se vacía correctamente o con la frecuencia suficiente, es posible que la bilis esté muy concentrada y contribuya a la formación de cálculos biliares.

Los factores que pueden incrementar el riesgo de cálculos biliares son los siguientes:

  • Ser mujer
  • Tener 40 años o más
  • Pertenecer a la raza indígena americana
  • Ser méxico-americano
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Ser sedentario
  • Estar embarazada
  • Seguir una dieta con un alto contenido de grasas
  • Seguir una dieta con un alto contenido de colesterol
  • Seguir una dieta baja en fibras
  • Tener antecedentes familiares de cálculos biliares
  • Ser diabético
  • Perder peso rápidamente
  • Tomar medicamentos que contienen estrógeno, como anticonceptivos orales o medicamentos con hormonas
  • Tener una enfermedad hepática

Las complicaciones por cálculos biliares incluyen las siguientes:

  • Inflamación de la vejiga. Un cálculo biliar alojado en el cuello de la vejiga puede provocar la inflamación de la vejiga (colecistitis). Una colecistitis puede causar dolor y fiebre intensos.
  • Obstrucción del conducto colédoco. Los cálculos biliares pueden obstruir los conductos (vías) por los que fluye la bilis desde la vejiga o el hígado hasta el intestino delgado. Esto puede producir ictericia e infección de las vías biliares.
  • Obstrucción del conducto pancreático. El conducto pancreático es un tubo que se extiende desde el páncreas hasta el conducto colédoco. Los jugos pancreáticos, que intervienen en la digestión, fluyen por el conducto pancreático.Un cálculo biliar puede provocar una obstrucción del conducto pancreático, lo cual a su vez puede ocasionar la inflamación del páncreas (pancreatitis). La pancreatitis provoca dolor abdominal intenso y constante y, por lo general, requiere internación.
  • Cáncer de vesícula Las personas con antecedentes de cálculos biliares tienen mayor riesgo de contraer cáncer de vejiga. Pero el cáncer de vejiga es muy poco frecuente, por lo cual si bien el riesgo de cáncer es elevado, la probabilidad de contraer cáncer de vejiga sigue siendo muy baja.

Puedes reducir el riesgo de cálculos biliares si:

  • No te salteas comidas. Intenta atenerte a tus horarios de comidas a diario. Saltearse comidas o ayunar puede aumentar el riesgo de cálculos biliares.
  • Baja de peso lentamente. Si necesitas perder peso, hazlo lentamente. La pérdida de peso rápida puede aumentar el riesgo de cálculos biliares. Apunta a perder 1 o 2 libras (aproximadamente 0,5 a 1 kilogramo) por semana.
  • Mantén un peso saludable. La obesidad y el sobrepeso pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares. Trabaja para lograr un peso saludable reduciendo el número de calorías que ingieres y aumentando la cantidad de actividad física que realizas. Una vez que alcances un peso saludable, trabaja para mantener ese peso continuando con tu dieta saludable y haciendo ejercicio.

Dr Julio Atencio – Cirujano Laparoscópico +51 922 655 762. Lima